Javier Duarte ¿Caerá por su esposa?

 

A lo largo de la historia de los seres humanos, nos hemos encontrado con múltiples casos de mujeres “heridas” con sus amantes, novios, esposos o amigos, que los han terminado delatando ante la justicia.

En alguna ocasión leí una frase que me llamó mucho la atención, decía: “Una mujer herida es peor que el FBI”. Y así es, existen cientos de hombres en las cárceles, con procesos judiciales abiertos o muertos por “culpa” de una mujer.

Y es que los hombres suelen contarles a sus mujeres sobre los negocios que hacen. Se lo platican a la esposa, a la amante, a la consejera nocturna. Dan detalles, nombran cuentas, prestanombres y describen la organización del negocio pensando que su linda mujer, ama de casa, madre de sus hijos, o incluso amante, siempre se quedará callada.

Muchas mujeres así lo hacen, permanecen incólumes ante los secretos de sus hombres y se los llevan hasta la tumba. Sin embargo, otras que enfrentan traiciones, infidelidades o amenazas, reaccionan muy mal y terminan confesando los peores crímenes de sus machos a las autoridades o a sus enemigos.

Esto no sólo sucede frecuentemente con políticos, sino también con empresarios, narcotraficantes y hasta terroristas. En una investigación que hizo un militar pakistaní llamado Shaukat Qadir revela la vida que llevó Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda después de que huyera de los ataques terroristas del famoso 11 de septiembre a los Estados Unidos. En su estudio señala que fue víctima de los celos de una de sus tres mujeres, quien supuestamente finalmente filtró su localización.

Osama vivía con 27 personas y sus tres esposas, tuvo cinco, que conformaban su harem. Dicen que su tercera mujer fue la más importante, de nombre Khairiah Saber. Posteriormente se casó con Siham Sabar y luego con Amal al-Sadah. Con las tres procreó hijos. Amal era la más celosa y con quien Osama compartía la cama, sin embargo ella no pudo con las sospechas que le despertaba la primera y más longeva mujer del líder terrorista, quien luego de permanecer un tiempo custodiada por Irán, volvió a su lado para, según ella, “cumplir una última tarea” con Bin Laden que fue precisamente alertarlo de que una de sus esposas podría delatarlo. Siempre se tuvo la sospecha que Amal fue quien traicionó su confianza.

Contrariamente, también existen mujeres que permanecen al lado de su hombre para apoyarlos y se la rifan ante cualquier tempestad, ya sea por amor, complicidad, proyecto, interés, protección, o cualquier otro objetivo. Como lo dijera la polémica canción escrita e interpretada por la cantante de música country, Tammy Wynette, en 1968  “Stand by your Man” (Apoya a tu hombre), y cuya letra señala que a final de cuentas “él es sólo un hombre”, justificando todas sus debilidades. En la década de los 90, dicha canción cobró remembranza con el escándalo de Bill Clinton con Mónica Lewinsky, donde Hillary, su esposa decidió perdonarlo públicamente. El proyecto político y el poder eran más importantes que un pequeño desliz amoroso.

También existen las esposas millonarias con ingresos pobres. En junio de 2015, Excélsior publicó un análisis sobre las declaraciones patrimoniales de 230 políticos registrados en el sitio candidatotransparente.mx, donde “las esposas de la mayoría de los aspirantes a un puesto de elección popular son dueñas de las fortunas familiares”.

Javier Gándara, ex aspirante panista al gobierno de Sonora, declaró que su esposa no tenía ingresos, pese a ser propietaria de un avión privado y de varias casas en los EEUU. La esposa de Ricardo Monreal, hoy Delegado de la Cuauhtémoc, también declaró que su esposa ganaba 25 mil pesos mensuales pero tenía diez propiedades. Héctor Astudillo, hoy Gobernador del Estado de Guerrero, declaró que su esposa tenía ingresos mensuales por casi 300 mil pesos y que era dueña de 12 propiedades.

Todas son mujeres, unas celosas, otras que apoyan, unas más que comparten la fortuna y otras que de plano se exhiben como propietarias de la riqueza familiar, queriendo medio tapar el ojo al macho de los posibles negocios de sus esposos.

Y escribo este artículo por dos razones. La primera, porque he estado viendo la serie Ingobernable de Netflix cuyo tema principal “Me Verás”, interpretada por La Santa Cecilia refiere en una de sus estrofas: “Dicen que la traición suele ser femenina”. De ahí lo que he escrito en este artículo.

Y segundo, porque mi apuesta es que Javier Duarte caerá por la traición de su mujer, Karime Macías Tubilla. Ya hemos sido testigos que ella anotó en sus diarios todas las actividades ilícitas que su esposo cometió en Veracruz. Apelo a que ella denunciará su paradero y pactará con las autoridades una amnistía para ella y su familia. A final de cuentas, ¿Cuándo hemos visto que a las esposas de los “peces gordos” se les encarcele?. Nunca.

Acerca de: Anabella Pezet

Anabella Pezet es una apasionada de la política desde hace más de 20 años. Astuta y divertida por esencia, encuentra un espacio para escribir sobre el contexto político nacional. Politóloga y abogada de profesión.

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Anabella Pezet

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