Dudan republicanos de la salud mental de Donald Trump

Un senador demócrata aseguró que “unos cuantos” de sus colegas republicanos le han manifestado su preocupación sobre la salud mental del presidente Trump, y ello se origina en cuestionamientos sobre la veracidad del mandatario.

El senador Al Franken, de Minnesota, dijo a “State of the Union”, de la CNN, que la preocupación surge “por la forma en que todos tenemos esta sospecha” de que “él miente mucho; dice cosas que no son ciertas. Eso es lo mismo que mentir, supongo”.

Franken citó la afirmación sin bases de Trump de que habría ganado el voto popular en la elección presidencial si entre 3 y 5 millones de inmigrantes que viven en el País sin autorización legal no hubieran votado por su adversaria, Hillary Clinton.

Y se rumora que Trump indicó a algunos senadores en una reunión privada en la Casa Blanca que él y la ex senadora republicana Kelly Ayotte habrían ganado en Nueva Hampshire si no hubieran votado personas llevadas de otros estados.

Franken recurrió a estos ejemplos al decir: “ya saben, ésa no es la norma para un Presidente de Estados Unidos, o, de hecho, para un ser humano”.

Y hierven las redes en su contra

Mientras tanto, mensajes, fotos y videos en Twitter, Facebook e Instagram, alimentan la resistencia política contra Trump: no solo esparcen la voz, sino que ayudan a la gente a organizar protestas o recaudar fondos para grupos defensores de los derechos de inmigrantes y de protección a refugiados.

Poco después de que el presidente prohibiera el ingreso a EU de gente procedente de siete países mayormente musulmanes, el activista social Dex Torricke-Barton sacó provecho de Facebook.

“Estoy pensando en organizar una manifestación”, publicó. En unas horas, más de mil personas se interesaron. Una semana después, la protesta atrajo a miles al Ayuntamiento de San Francisco.

Torricke-Barton no es el único. Los nuevos medios digitales de comunicación social están haciendo posible una acción política que los activistas en la década de 1960 apenas podrían haber imaginado.

Por ejemplo, un grupo de 27 mujeres en el distrito de Queens, en Nueva York, se reunieron para escribir tarjetas postales a sus representantes estatales en un acto organizado a través de Facebook.

Los miembros de la red Ravelry, que reúne a tejedores, han intercambiado consejos y patrones para tejer sombreros rosados, “pussy hat”, un símbolo durante la Marcha de Mujeres en Washington y protestas similares en otros lugares.

“Éste es un proyecto increíble porque mezcló lo digital y lo físico”, opinó una de los fundadores del proyecto. “Hemos aprovechado las redes sociales para bien”.

En 1969, los activistas organizaron marchas masivas en todo EU contra la guerra en Vietnam, atrayendo a millones de personas de todo el mundo.

Entonces organizarlas “tomó meses, mucho esfuerzo, crear una oficina nacional de organización”, recordó Christopher Huff, profesor en el Beacon College. “En cambio, la marcha de las mujeres se logró a una escala mucho mayor en una fracción de ese tiempo”.

La inmediatez es ventaja y desventaja. Aunque las redes ayudan a movilizarse rápido en torno a una causa, agrega Huff, no necesariamente ayudan a las personas a comprender el “esfuerzo a largo plazo” requerido para mantener un movimiento.

 

“Estamos muy optimistas de que cuando hay un idiota en la Casa Blanca y hace alarde de su idiotez, es el comienzo de un gran alivio para los pueblos oprimidos del mundo”.  Hasan Nasrala, líder del grupo guerrillero Jezbolá
Lo pone a prueba Norcorea tras lanzamiento de misil

El presidente Trump, inmerso en una batalla legal por sus restricciones migratorias, afronta ahora una nueva provocación en las primeras semanas de su mandato.

Tras un accidentado arranque en el frente diplomático, Trump intentaba mostrar un enfoque más tradicional al establecer una relación cercana con el primer ministro japonés, Shinzo Abe. Esa estrategia se vio a prueba rápido, por las noticias el sábado de un posible lanzamiento de misil desde Corea del Norte.

Sería el primer ensayo de esta clase que realiza Pyongyang este año y un desafío implícito a Trump, que compareció junto a Abe en su club Mar-a-Lago, de Florida, y dijo respaldar a Japón “al 100%”.

Después de que Corea del Norte supuestamente lanzara un misil balístico, Abre y Trump comparecieron ante la prensa. “El último lanzamiento de misil de Corea del Norte es absolutamente intolerable”, dijo Abe.

Luego añadió que Pyongyang debe cumplir del todo las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y señaló que Trump le aseguró que EU apoyaba a Japón.

Por su parte, Trump dijo: “Sólo quiero que todo mundo entienda y le quede claro que EU apoya a Japón, su gran aliado, al 100%”.