Francia: Votan en primaria presidencial socialista

Los votantes franceses eligen el domingo al candidato socialista, quien enfrentará una dura batalla tanto contra la extrema izquierda como la extrema derecha, así como el centro político, en la elección presidencial que se realizará en pocas semanas.

Las opciones en la segunda vuelta de la primaria socialista eran dos candidatos muy diferentes, Benoit Hamon y el ex primer ministro Manuel Valls, en polos opuestos del atribulado partido, con planes marcadamente diferentes para Francia.

Una mayor cantidad de votos que el los 1,6 millones registrados en la primera ronda de la primaria ayudaría a apuntalar la legitimidad del ganador de la segunda ronda, de cara a una campaña que tiene el potencial de ser muy brusca.

La contienda presidencial, que cada vez ha sido más incierta, fue sacudida esta semana por las interrogantes éticas que enfrentó el candidato conservador Francois Fillon, ex primer ministro. Fiscales financieros están investigando un presunto trabajo falso que su esposa Penélope habría tenido como asistente parlamentaria.

Ella apareció el domingo a su lado durante un mitin bullicioso en París, para apoyar su campaña.

Con una propuesta que acaparó titulares, de dar a todos los franceses adultos un modesto estipendio mensual, Hamon, de 49 años, salió de la oscuridad en la izquierda socialista para ganar la primera ronda de la primaria en contra de otros seis candidatos el fin de semana pasado.

Al votar el domingo en Trappes, un pueblo de clase obrera al oeste de París donde es el legislador electo, Hamon dijo tener esperanzas de que más gente salga a votar. En Evry, al sur de París, Valls dijo al votar que compartía ese sentir. La primaria estaba abierta a todos los votantes que pagaran un euro (1,04 dólares) y firmaban un documento diciendo que compartían los valores de la izquierda.

En la campaña de la primaria, Valls, de 54 años, enfatizó su experiencia en el gobierno. Como primer ministro del 2014 al 2016, estuvo al frente de la respuesta de Francia a los ataques con bombas y armas de fuego que dejaron 147 muertos en París en enero y noviembre del 2015. También trabajó para el gobierno en julio del 2016, cuando un hombre atropelló a gente con un camión en Niza, dejando 86 muertos.