Vecinos Incómodos

Estaba revisando el Twitter, cuando de pronto me topé con la noticia de que la Diputada local Dunia Ludlow Deloya, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, ha presentado una iniciativa para reformar la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal. Y con la novedad de que uno puede participar a través de una consulta: http://www.aldf.gob.mx/vivienda/.

 

Actualmente, existimos 3.5 millones de personas en la Ciudad de México que vivimos en una unidad habitacional o departamento. Sin embargo, no existe una cifra sobre el número de viviendas que habitan en el régimen de propiedad en condominio. Esta ha sido una de las largas luchas que ha emprendido la Procuraduría Social (Prosoc), y que se pretende subsanar con esta reforma.

 

De acuerdo a un artículo escrito por Eduardo Venegas y publicado en La Razón, “nueve de cada diez viviendas en la capital son departamentos.” “Según el informe trimestral del mercado habitacional, que realiza la firma de valuación inmobiliaria Tinsa México, sólo el ocho por ciento de 564 proyectos activos corresponden a vivienda horizontal o casas. Asimismo, la oferta de vivienda en el DF aumentó 18.4 por ciento, al pasar de 11 mil 391 viviendas (de abril a junio de 2015) a 13 mil 489 inmuebles.”

 

Durante años he fungido como Presidenta del Comité de Vigilancia de varios condominios en los que he habitado, hasta ser integrante del Comité Ciudadano de mi colonia. He sido testigo, como todos los habitantes que vivimos en esta metrópoli y que habitamos en un departamento, de los grandes problemas que persisten entre los vecinos. Si tienes suerte, te tocará vivir en un edificio en donde los conflictos más comunes serán el ruido o que alguien no pague el mantenimiento. De ahí que, la ley deba endurecerse para evitar abusos.

 

Uno de los principales problemas de los que habitamos en edificios es la morosidad que existe en los mismos. ¿Cómo lograr que todos los vecinos paguemos para sufragar los gastos comunes?. Actualmente, la ley permite que la Asamblea General del Condominio vote por la restricción de servicios como luz, gas, entre otros, excepto por el agua que es vital. Sin embargo, la gente se las ingenia y el problema persiste.

 

Revisando la iniciativa de la diputada Ludlow, me encuentro con una propuesta novedosa que es darle la facultad a la Prosoc de dar aviso al buró de crédito, previa sanción correspondiente. Adicional a que pueda resultar que el inmueble del moroso pueda ser rematado judicialmente al mejor postor, a fin de pagar a la Asamblea de Condóminos las cuotas adeudadas. En caso de que el bien inmueble sea arrendado, o se otorgue la posesión a un tercero, “ante la falta de pago de las cuotas condominales, la Asamblea de Condóminos puede reclamar la rescisión del contrato que le permite a ese tercero ser poseedor derivado.”

 

Un tema primordial debe ser la transparencia y la rendición de cuentas. Hemos visto que existen empresas de administración “patitos” que luego defraudan el edificio. Otras que les gusta imponer proveedores, otras que no emiten ningún informe sobre el estado que guardan las finanzas del edificio. A final de cuentas hay que ponerle lupa a los administradores, revisar su trayectoria, y que mínimo garantice buenas prácticas de negociación para garantizar un mínimo de cobro, en tiempo y forma, del 75% de los condóminos. La nueva reforma plantea “garantizar que los condóminos tengan acceso de forma impresa o medio electrónico los estados que guardan los fondos de mantenimiento, administración y de reserva; así como el destino de los recursos financieros, apoyos económicos, materiales o cualquier otro asignado.”

 

Asimismo, “con el fin de garantizar la transparencia con respecto al administrador, se amplía el supuesto de entregar mensualmente a cada condómino, un estado de cuenta del condominio con el visto bueno del Comité de Vigilancia, recabando constancia de quien lo reciba, que muestre, entre otras cosas la relación pormenorizada de ingresos, egresos, calendario de gastos de operación, destino de los recursos financieros, apoyos económicos, materiales, donaciones o cualquier otro asignado del mes anterior.”

 

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Imagen: 10puntos.com

 

En mi experiencia he visto que en diversos edificios de departamentos les encanta aprobar en las Asambleas Generales multas por todo, a pesar de que no tienen un sustento jurídico, ni las avala la Prosoc. He visto cómo los vecinos aprueban multas “privadas” para regular las fiestas, por si ocupas las instalaciones comunes en cierto horario, por si tiras basura, por si ladran los perros, por si no bajas el carrito del súper a su lugar, por si invades el estacionamiento del vecino, por si cuelgas la ropa donde no se debe. Multas que van desde los 100 pesos hasta los 5,000 pesos, siendo que la mayoría de los comportamientos de este tipo se encuentran previstos dentro de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal, hoy Ciudad de México, y otras leyes aplicables.

 

Otro de los temas importantes que se incluyen en esta reforma es el tema de movilidad que garantice “condiciones para un desplazamiento integral, ágil, seguro, sustentable e incluyente; que incremente la calidad de vida de los condóminos y fomente el uso de bicicletas y los traslados compartidos en automóvil.”

 

Finalmente, la diputada Ludlow llama a la ciudadanía a emitir su opinión sobre dicha iniciativa. A mi gusto, a la ley le hace falta introducir todo un capítulo para regular el comportamiento de “vecinos incómodos”, o “vecinos conflictivos”. Por ejemplo, ¿Qué sucede cuando un vecino de forma prepotente, acosa al Comité de Vigilancia, a la empresa de administración, y a la empresa de seguridad?, ¿Cómo regular el comportamiento de vecinos que no dejan hacer el trabajo de los que sí participan, inhibiendo a otros de querer hacerlo?. No veo tampoco el establecimiento de derechos y mecanismos de defensa para las propias empresas de administración cuando se enfrentan con este tipo de vecinos, ni viceversa. Hemos sido testigos del primer caso que hizo famosos los títulos de “Gentleman”, “Lord”, “Lady”, que inauguró el empresario Miguel Sacal.

 

 

La ley debe regular este tipo de comportamientos. Lo digo por experiencia propia, actualmente donde vivo tenemos una vecina, Xóchitl Valencia Franco, que lleva meses enviando correos electrónicos, acosa y acusa a la administración, realiza constantes llamadas telefónicas a los vecinos, intimida al personal que labora en el edificio, se dedica a difamar a todos, inventa historias dignas de un guión de telenovela. La ciudad está llena de estas historias similares o peores, donde la mayoría de los vecinos vivimos hartos, y ahí es donde la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para la Ciudad de México debe de prever y sancionar este tipo de problemas.

Acerca de: Anabella Pezet

Anabella Pezet es una apasionada de la política desde hace más de 20 años. Astuta y divertida por esencia, encuentra un espacio para escribir sobre el contexto político nacional. Politóloga y abogada de profesión.

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Anabella Pezet

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