En Rosarito, dos mujeres suben la marea electoral

La marea electoral en las playas de Rosarito, Baja California, cada día sube más su intensidad y se incrementa el oleaje provocado por dos mujeres que se disputan con todo el gobierno municipal.

Laura Torres es la candidata del PRI y diputada local con licencia; es empresaria hotelera y ex presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de la localidad y por muchos años trabajó como maestra de niños migrantes.

Laura es una fuerte competidora por la Alcaldía de Rosarito y recientemente se desempeñó como presidenta de la Comisión de Asuntos Fronterizos e integrante de Desarrollo Económico e Industrial y de Fomento a la Competitividad y Comercio en la XXI Legislatura local.

“Creo firmemente en que la educación ayuda a formar mujeres y hombres de bien. Es por eso que apoyo fuertemente a los jóvenes de cualquier grado con becas, uniformes y útiles escolares”, ha dicho reiteradamente. “También conozco la gran necesidad de contar con un empleo digno para beneficiar a nuestras familias; por ello en mi módulo de Atención Ciudadana ofrecemos talleres gratuitos de capacitación”.

La otra mujer que quiere gobernar Rosarito es la abanderada del PAN, Mirna Rincón Vargas, quien es militante de ese partido desde 1995 y ha desempeñado varios cargos en la administración pública de Baja California.

Fue consejera ciudadana del Comité de Planeación de Desarrollo Municipal de Tijuana, delegada estatal del DIF en la Zona Costa y coordinadora de Asistencia Social y Rehabilitación del DIF Estatal, además obtuvo seis premios nacionales por proyectos exitosos del DIF.

La rosaritense albiazul también fue diputada federal en 2006, donde se desempeñó como secretaria de la Comisión de Equidad y Género, destacando por su trabajo a favor de la familia y los derechos humanos de la mujer mexicana.