Blanca Alcalá denuncia terrorismo político en su contra

Blanca Alcalá, candidata del PRI a la gubernatura de Puebla, acusó al gobierno de Rafael Moreno Valle de intervenir en las elecciones con actos que van desde el asesinato de dos miembros del PRI el año pasado, hasta amenazas y espionaje, de los que se dijo víctima.

La administración del panista Rafael Moreno Valle ha incurrido en este tipo de actos, que calificó como terrorismo político.

“El terrorismo político que ha acompañado a esta elección no ha tenido medida. Hace un año cuando Lorenzo Rivera, diputado federal propietario y Leobardo Soto, el suplente, buscaron la elección, no tuvieron miramiento para matar a dos activistas del PRI, lo hicieron ahí en Lara Grajales y lo hicieron en Chignahuapan. Hoy las cosas se pintan similares”, declaró.

Durante un evento con integrantes de la Conferencia de Trabajadores de México (CTM), Alcalá Ruiz hizo referencia al caso de Salvador Méndez, regidor del Ayuntamiento de Chignahuapan y también coordinador de campaña de Lorenzo Rivera, asesinado a tiros el 26 de marzo pasado.

“Todos los días seguimos recibiendo amenazas, todos los días sabemos que somos espiados, todos los días ustedes, todo el equipo de campaña y la propia candidata somos amenazados. ¿Pero saben qué? Aquí estoy, estoy para dar la cara, estoy de pie y estoy para ganar con ustedes.

“No podemos permitir que simplemente se escuche una verdad a medias y muchas mentiras en torno de los demás, claro que vamos a ganar y vamos a ganar porque cuento con el apoyo de un gran ejército que es la CTM”, manifestó.

La abanderada del partido tricolor también denunció que hay estaciones radiofónicas que no la han recibido para entrevistas, mientras en camiones de transporte público le prohíben colocar calcomanías a su favor.

“Ha sido persistente la amenaza y el terror que han tenido activistas de todo el estado, del mismo modo ha sido persistente la amenaza que han tenido con todos los transportistas del estado, incluyendo a los de la CTM”, afirmó.

La candidata fue apoyada en la explanada de Agua Santa por los cetemistas y por su dirigente nacional Carlos Aceves del Olmo.